lunes, 19 de enero de 2015

Y sin embargo

Ella no pedía perdón. No era la clase de persona que asumía un error y pedía disculpas. Siempre encontraba otro culpable para sus defectos y mérito propio en sus aciertos.

A veces sospechaba que había traspado la raya. Su forma de pedir disculpas era nada más que acercarse y hacer un gesto cariñoso durante unos segundos. Ni una palabra. Y si escuchaba una respuesta fuera de tono entonces pasaba ella a ser la ofendida.

Y sin embargo, él la ama.

martes, 23 de diciembre de 2014

Ella

Cuando grita.
Cuando no me habla.
Cuando me da la espalda.
Cuando no me mira al hablar.
Cuando habla mal de mi a alguien.
Cuando le pregunto y no me responde.
Cuando le explico mis sentimientos y se rie.

Cuando me llama por mi apodo de novios.
Cuando apoya su cabeza en mi pecho.
Cuando me abraza por la noche.
Cuando llora por algo bonito.
Cuando hace algo por mi.
Cuando me besa.
Cuando sonrie.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Madre

La soledad es un sentimiento que siempre nos acompaña. Viaja con nosotros a nuestro lado para que podamos sentirnos solos.

Pensó en su vida hasta ese día. Muchos éxitos profesionales pero infeliz en su vida personal. Hijos díficiles y una pareja que nunca comprendió sus necesidades. 
Y si no hubiese vivido tan rápido...
Era demasiado joven y no tomé buenas decisiones...

De qué servía todo lo que había hecho en su vida. Tirada al traste. Una vida incomprendida. Entró en depresión.

- Hoy mamá no ha ido a trabajar. La abuela está llorando.

Pasó el resto del día en la oscuridad. Quizás hubiese bastado con que alguien le hiciese recordar lo bonita y afortunada que es su vida pero nadie supo hacerlo.

Mis pastillas, mi cama... Hoy me duele la cabeza.
¿Cuánto hay que alejarse para que te echen de menos?

- Mamá se ha ido de casa.


lunes, 20 de octubre de 2014

Se sentó en el borde del banco lo más cercano posible al acantilado. En el suelo brillaban las estrellas y alguna fugaz jugaba a esquivarlas. Arriba un río sonaba insistentemente llevando agua de un lado a otro.- ¿Alguna vez has pensado en si estamos solos en el Universo?- Dijo el unicornio.
- Seguro que si, el Universo es muy grande. Pero no creo que nos encontremos nunca.- Respondió la ardilla.

Ambos dieron un paso al frente y saltaron por el precipicio avanzando en el tiempo poco antes de mojarse en el río.

martes, 5 de agosto de 2014

Los dos

- Me gustaría pasear contigo por la playa, agarrados de la mano. De vez en cuando pararíamos para ver como el Sol se arropa debajo del mar mientras nos damos un abrazo. Me gustaría desayunar contigo cada mañana, escuchar tu voz cuando llego a casa, sentir tus dedos por mi espalda, llamarte desde el trabajo y preguntarte qué tal estás. Me gustaría ver contigo tus películas favoritas, comer con tus padres los fines de semana y escondernos del mundo bajo las sábanas. Me gustaría mirarte a los ojos y decirte que te echo de menos.- Pensó.

- Hacéis buena pareja, seguro que conmigo no estarías mejor.- Le dijo.

lunes, 28 de julio de 2014

Con 4 años

Cogió aire, sintiendo como entraba la luz en su cuerpo y llenaba cada parte de su interior. El Universo en el que se encontraba se convirtió en un gran pasillo lleno de puertas. Empezó a caminar y se fijó en que cada puerta tenía encima un número. Se detuvo ante la puerta con el número 4 y la atravesó.

Dentro se encontró una habitación casi vacía. En el centro, un niño de 4 años jugaba con un coche. No había nadie más cuidando de él. Simplemente solo en una habitación, sentado en el suelo, con un coche en la mano deslizándolo adelante y atrás.

- Hola, ¿quién eres?- le preguntó al niño.
- Soy tu con 4 años.
- ¿Y qué haces aquí?
- Estoy jugando con un coche.
- ¿Por qué juegas solo? ¿No prefieres estar con amigos?
- No, solo estoy mejor. Tengo más libertad para hacer lo que quiera.
- Dime, ¿qué te gustaría ser de mayor?
- Escritor.
- ¿Te gusta escribir?
- Si, inventarme historias me hace feliz.
- He de irme. Gracias por hablar conmigo. Si cuando seas mayor quieres escribir, hazlo, no dejes de hacerlo. Si no haces lo que deseas y eres feliz tendrás muchos problemas de salud. ¿Lo harás?
- Ahá.- El niño contestó sin dejar de mirar el coche con el que estaba jugando.

Salió de la habitación y cerró la puerta. El pasillo desapareció y volvió a flotar en el Universo. Rodeado de estrellas sintió otra vez la luz entrando en su cuerpo y llegando a cada músculo después de cada exhalación. Después, despertó.


miércoles, 2 de julio de 2014

Tener miedo al miedo

Cuando Xurxo se miró las manos pensó en lo terrorífico que es tener miedo. El miedo a tener miedo. Pensó en cada una de las veces que dejó de hacer algo por miedo a que alguien se lo reprochara, o por miedo al fracaso. 

- ¡Cuántas oportunidades perdidas!- Pensó. - A partir de ahora dejaré de tener miedo.

Se limpió las manos de la tierra y observó tranquilo lo poco que quedaba del agujero en la tierra.

- ¡Ya no podrás volver a darme miedo!